Shackelton, liderazgo anticrisis

¿Se imaginan que para pasar las penas se monte un teatro en el polo sur?
La realidad supera la ficción y aquí tenemos otro ejemplo destacable. Shackelton, un poco desconocido para una gran mayoría, se le puede presentar como el protagonista de una de las mayores aventuras de la historia de los expedicionarios de finales del siglo XIX y comienzos del XX. Una aventura en la que sus enormes dotes humanas y  que como líder le permitieron asegurar la supervivencia de su equipo en unas condiciones enormemente adversas y duras.

 

EL EJEMPLO DE ERNEST SHACKELTON

 
Quizá sea el momento de presentar al personaje con algo más de profundidad. Ernest Henry Shackelton nació en Kilkea (Irlanda) en 1874. A muy temprana edad (16 años) se enroló como aprendiz en un buque de la Marina Mercante Británica, donde fue progresando y realizando carrera hasta que la abandona en 1901 para enrolarse en distintas expediciones científicas y geográficas. En 1901, Shackelton se encuentra como oficial a bordo del Discovery, en ruta hacia la Antártida. En este primer viaje en expediciones científicas, Shackelton consigue una enorme popularidad entre la tripulación, siendo muy apreciado por los marineros y siendo él mismo oficial en el buque al mando del mítico Scott. Shackelton debe abandonar la expedición por razones de salud en 1903. Al volver al Reino Unido se ve rodeado de una gran popularidad (era el primer expedicionario del Discovery en volver a casa) y empezó a ser consultado por distintos estamentos científicos y políticos sobre cuestiones geográficas. En 1904 logra el puesto de Secretario de la Royal Scottish Geographycal Society y planea una nueva expedición a la Antártida para conseguir dos objetivos: llegar al Polo Sur geográfico y al magnético. La expedición, a bordo del buque Nimrod, parte Nueva Zelanda con Shackelton a bordo el primero de enero de 1908. Su confianza en sí mismo y su capacidad para comunicarse con los demás consiguen mantener un ambiente positivo y altamente motivado entre los miembros de la expedición.

Con otros tres compañeros, emprende una ruta por la plataforma Antártica (fue el primer hombre en poner el pie en ella) hacia el Polo Sur. Aunque no lo consigue, establece una nueva marca en su camino hacia el Sur, quedándose a tan solo 180 kilómetros. Es conocido que, en el viaje de vuelta, llegó a compartir su alimento con otros compañeros más necesitados que él, en un viaje marcado por las dificultades y el hambre. Consiguió localizar (aunque no llegar) el Polo Sur Magnético y volvió en 1909 a Inglaterra como un héroe.

En 1910 una nueva expedición de Scott parte para alcanzar el Polo Sur, cuyo trágico fracaso es bien conocido, y en 1912 se conoce la llegada de Amundsen al Polo y el desastre de la expedición de Scott. Tras unos años algo convulsos, en los que incluso llegó a abandonar su interés por el Polo Sur (o al menos aparentemente), en 1914 planea llevar a cabo la expedición para recorrer el Polo Sur de parte a parte, desde el mar de Weddell hacia McMurdo Sound, cruzando el Polo, a bordo del Endurance. La expedición parte, en plena guerra mundial, en diciembre de 1914.

El buque se adentra por un Mar de Weddel helado, hasta quedar prisionero del hielo en enero de 1915. Al caer en la cuenta de que el barco probablemente quedaría anclado en el hielo hasta la siguiente primavera, Shackelton decidió que el Endurance debía convertirse en un refugio para pasar el invierno, donde organizó una vida a bordo que fuera retadora para la tripulación, pero al mismo tiempo que les permitiese mantener elevados niveles de optimismo: organizó fiestas a bordo, representaciones teatrales, etc. El ejemplo, el optimismo y la confianza de Shackelton fueron claves para mantener un equipo motivado y en armonía durante el duro y largo invierno polar.

A finales de octubre de 1915, (habían pasado más de seis meses a bordo del barco) con la llegada del deshielo de primavera en el Polo Sur, el hielo comienza a ejercer fuertes presiones sobre el casco del barco. El 24 de octubre, empezó a entrar agua y Shackelton ordena abandonar el único refugio relativamente seguro en miles de kilómetros a la redonda: hombres, animales y provisiones fueron desalojados y el Endurance, abandonado. Se estableció un campamento sobre el hielo, y realizaron un viaje en trineo tirado por perros de características épicas, de varios meses de duración. Posteriormente, Shackelton y los expedicionarios se instalaron más de dos meses en una plataforma de hielo flotante en el Mar de Weddel, con la esperanza de que las corrientes y la deriva les fueran acercando a la Isla Paulet, un lugar que aparecía en cartas de navegación. La deriva efectivamente les fue acercando, pero cuando estaban sólo a 100 kilómetros, resultó claro que era imposible llegar hasta la isla.

En abril, un nuevo sobresalto les salió al encuentro: la plataforma de hielo se rompe en dos y Shackelton da la orden de utilizar los botes del Endurance para llegar a la tierra firme más cercana, que resultó ser la Isla Elefante, un lugar inhóspito, que no figuraba en las rutas de navegación, a la que llegaron tras varios días de peligrosa navegación.

Una vez allí Shackelton no desesperó: ideó un viaje por el mar hasta las estaciones balleneras de las islas Georgia del Sur, situadas a varios cientos de kilómetros a través del océano, sin instrumentos de navegación avanzados y utilizando un pequeño bote como improvisado barco. El carpintero del barco realizó varias mejoras, pero en cualquier caso el barco no dejaba de ser un bote. En compañía de otros cinco hombres, se hizo a la mar con pocas probabilidades de éxito, pero alta moral. El resto de la tripulación permaneció en la relativa seguridad de la Isla Elefante.

La travesía duró 19 días en medio de uno de los océanos más duros del mundo, en precarias condiciones, y con enorme riesgo de naufragar o, peor, errar en el rumbo al destino y verse perdidos en medio del océano. Pero las grandes dotes de navegación del capitán del Endurance hacen que, el 8 de mayo, avisten los acantilados de la Isla de San Pedro en Georgia del Sur, aunque en medio de una fortísima tormenta que les impide llegar a tierra hasta el día siguiente. Durante toda la noche estuvieron luchando contra un mar embravecido y una durísima tormenta, hasta que al día siguiente pudieron llegar a la costa.

Se encontraban exactamente al otro lado de las estaciones balleneras, por lo que ante el riesgo de hacerse de nuevo a la mar, deciden que Shackelton, incansable, y otros dos expedicionarios cruzarían la isla por tierra, a través de un paisaje montañoso y helado, en una ruta que no se había intentado anteriormente. Después de un viaje de 36 horas, llegan a la estación ballenera de Stromness. Inmediatamente envían un bote a recoger a los tres hombres que habían quedado en el punto de llegada original de San Pedro y prepara un equipo de rescate para los hombres que habían quedado en Isla Elefante. Tras tres intentos impedidos por el hielo, gracias al buque de la armada chilena Yelcho, el 30 de agosto de 1916 fueron evacuados los 22 hombres.

¿Cuantas veces se le ve a Shackelton al borde del fracaso en esta historia? ¿Cuantas veces se repone?

Fotos que ilustran la historieta extraidas de la red. El texto es de el curso de Deusto Formación.

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